Poema de Jorge Paolantonio
lady katherine
y frene la falsa algarabía
todo aplauso a los leones
y que salga eso sí
la dama-dama
leidi katerin
reina y maga de los pajaritos
con esos brillos sus plumas y alharaca
sus tejuelos y canarios y pinzones
marabúes y abanicos
nosotros
niños de provincia
transportados
felices
..... aves del paraíso.........................i.m Manuel Chiesa
© Jorge Paolantonio
Poema de Eduardo Espósito
Nenúfares de carne
Qué busca esa mujer en la madera del tiempo?
Ha ligado la noche con saliva
Con saunas de su cuerpo derrite los barrotes
Cama y celda son uno en el recuerdo
Busca clavos de amor? ... Seguramente
y en los encastres
flores de prisión de aguas
Nenúfares de carne
En el espejo en negativo de su cuarto un año ido
y el baño de manteca por las noches
Hombres de a dos y en pugna
La verga en ristre
Aquella esgrima púbica y brutal
Qué encuentra esa mujer en las vetas
en los nudos des – nudos de otras vidas?
una verdad articulada?
Limonada Rogé?
La baguette prenupcial?
Su tiempo se contrae desde el vientre
Con el alba inclinado
la matrona se astilla y desmenuza
respirando un destino de viruta
Del polillaje saldrá el huevo
que comerá su ayer
© Eduardo Espósito
Poemas de Cristina Berbari
Ante Monet
pinta la luz ninfeas
en el estanque.
Corro y mi prisa
hace que rueden lunas
entre los pinos.© Cristina Berbari
Poema de Rubén Derlis
Ayer me puse a revolver las sombras,
acaso alguna de ellas guardara una pequeña luz,
tal vez ciertos entonces no estén muertos del todo
y permanecen en silencio.
Necesidad de ver si los asombros olvidados
agotaron sus estremecimientos
antes de secarse como una fruta vieja.
Sólo hallé instantes mustios, quebradizos,
junto a fragmentadas cáscaras de recuerdos.
Volví todo a su sitio, acomodé la nada;
no tenía intención de respirar cenizas.
Dejé de buscar lo que no había.
De regreso del eco del vacío, respiro;
me constato vivo.
No es necesario el antes
cuando se tienen muchos todavía.
© Rubén Derlis
Poema de Carina Paz
“lo irreparable roe con su diente maldito nuestra alma…”
............................Charles Baudelaire
Detenida en la noche que me enlaza con su canto de muerte irremediable
soy indicio de fuga en el silencio,
páramo de lágrima en la bruma donde el grito inasible me sonríe
desde alguna impiedad voraz en desamparo.
Ebria de vacío y de naufragios, asediada por rostros que han dejado de nombrarse
regreso a mi pan de soledad.
A mi lluvia de sangre adormecida sobre el junco que no fui
donde acaso se cumple el rito de fuego visceral en la memoria.
Y soy la que regresa de su muerte cada día, desgarrada en flor
tejida en lentas invasiones hasta partir la humanidad de mi latido.
Ya nada en mí es gesto desvelado.
La luz no se despide y sin embargo la sombra echa raíces sobre mi raza.
Deserté del amor
tracé la geografía inerte de todos mis paisajes
y amanecí en estallido de palabra en la demencia de su jaula.
Me han arrojado aquí. En el límite de un universo donde no soy posible.
Y hurgan en esta piel que aún no comprendo
y hay una llaga más
un olor inocente que remonta en lo invisible mi existencia.
Soy mi último templo debajo de la lengua
un guardián prohibido
y un salmo de sed sobre la piedra
que mañana tendré por alimento.
© Carina Paz
Poema de Esteban González
He hablado tanto
que las palabras no sirven
para convencerte.
Intento describírtelas.
© Esteban González
Poema de Victoria Asís
Vida
Ya no quiero soñar, ni imaginar
ni desear espacios mágicos.
Quiero enredarme con la vida y con
ella conjeturar o descifrar los misterios
que todavía alimentan mis desvelos.
Que la palabra sea tea brillante,
para que pueda ver mis abismos
Sabotear la soledad, con relámpagos
y estertores.
Que ya no queden en mí,
ni desaliento, ni hastío, poder reinventar
la fe, y un canto nuevo.
© Victoria Asís
Poema de Juan Sagardía
¿Dónde esta tu voz de reina?
¿Dónde estás
con tus brazos de ángel?
Yo te busco
sin lograr encontrarte,
desde que dejaste
solitaria la sed de mi alma.
© Juan Sagardía
Poema de Cecilia Glanzmann
SER II
Cuando los tiempos se tensan
en un día cualquiera
en un aleteo casi etéreo
la vida parece desdoblarse
en uno.
Cuando se vuelve a la unidad
ya no se es el mismo
y, a la vez,
se es más que nunca
el mismo.
© Cecilia Glanzmann
Poema de Roberto Di Vita
CINCO HÉROES
Eran cinco hermanos!!!...
dice un tango
que canta Gardel.
Eran cinco hermanos
muertos por la Patria
que no querían la guerra.
Silencio en la noche!!!...
por esos cinco hermanos
y todos los que luchan
por su Patria.
Hoy, cinco Héroes cubanos
Antonio, Fernando, Gerardo,
Ramón y René.
Están presos y están engrillados.
Por amar a su Cuba
no la de gusanos.
La Patria de Martí, de Fidel,
y de Guillén .
Nada de silencio entonces!.
Ni de noche, ni de día.
que el grito sea potente
ruidoso y molesto.
Hasta liberar
a nuestros cinco hermanos
hoy engrillados.
© Roberto Romeo Di Vita
Poema de Irene Zava
FALLA DEL SISTEMA
Tras una mascara
inverna el virus letal de la ciudad.
Algo esta mal.
La tribu puede cometer errores.
Duele su mano, se aquieta
agotada en un aire sin que acaricie.
Un goterón de sangre injuria
el blanco teclado.
Está enfermo de círculos concéntricos.
© Irene Zava
Poema de Alejandro Schmidt
Cada poema
Cada poema como una casita
empujada por el alba
y la lluvia
cada poema como un hombrecito
que sale de su casa
al día inmerecido
cada poema como un cielo
dando piedra a los labios
cada palabra
al fin
cada deseo.
© Alejandro Schmidt
Poema de María Teresa Andruetto
Herencia
Quería ser pintora o profesora.
Después conocí a Dylan, a Burroughs,
a Warhol. Fui a la tumba de Morrison,
a lo de Jim, a París, a París. Y no sentí
nada. Después visité a Rimbaud. A Genet.
Al Conde de Lautremont. De pintora pasé
a cantante de rock. Y más tarde al Dakota
a recordar a Lennon. Y a Greg. Y a Fred.
Y a Mapplethorpe. De ahí a estrella
con mi hermano Todd. Años buscando
palabras, queriendo decir de otro modo,
pero no encontré nada, así que vuelvo
a casa. ¡No voy a quedarme parada
sobre las tumbas de esta gente!
© María Teresa Andruetto
Poema de Mónica Palla/Daniel Marino
duele. porque dueles en los otros
mueres, matas, fatalmente,
porque el dolor te detiene y cierra tu garganta
estallas en un grito impostergable.
soledad de soledades,
ese vínculo extraño con todos y con nadie.
certeza de certezas,
ese destino sin destino, ese paso a cada paso.
esa música del anónimo camino.
© Mónica Palla/Daniel Marino
Poema de Diana Espinal
Bufido de sol
Esta manera de sentirnos
bajo oscuras manchas y reducidos salones
nos da la pauta para oir el palpito de los caídos
La sangre es sangre
y ha quedado dispersa en el aire...en las ramas...
en las miradas de todos los que estuvimos
en el requiebro aturdido de circuitos
Esta manera de sentirnos
se parece al bufido del sol cuando quema inclemente
Fue en un RHF64311
en que se los llevaron...
semiahogados
golpeados
trastocados
Por la boca del fusil
desflemó la muerte y relampagueó la batalla.
© Diana Espinal Meza.
Poema de Marizel Estonllo
“Uní mi boca con mi corazón y di vuelta mi oído para escuchar…
Entonces vi saltar, apenas, un pájaro pequeño que rozaba el borde del alero,
inquieto, tembloroso incitándome a un nuevo vuelo.
El primer vuelo donde desplegaría, lo que mi oído y mi corazón,
abriendo mi boca,
ponían en palabras….”
© Marizel Estonllo
Poema de Alejandro Mauriño
ESPINAS Una espina vertical me atraviesa. De óxido y acero ella conmueve todo el orgullo; es fina y aviesa como el dolor, y más aún, aleve. Otra, horizontal, me crucifica; sangra mi soledad y siento el daño del sinuoso azar, de la maldita arena que el tiempo hace en los años. Metáforas al fin, que yo preciso para contarte lo que más me hiere; al otro día ví que el paraíso estaba en medio de tu cuerpo, Tere. © Alejandro Mauriño
Poema de Bibi Albert
REBOTE
Cada vez que la vida
me empuja hacia el abismo
se me despeñan pasos que supuse haber dado
en el sendero llano del presente,
el corazón se cascotea en el derrape,
se me encallece el vértigo.
Pero los búfalos del viento me sostienen,
me revierten la inercia
y me ponen de frente
al páramo de siempre del que huía,
que
cada vez
mis poemas selvatizan
para tenderme lianas
en las que vuelo a columpiarme,
tarzana de la voz de mi coraje.
Cada vez que la vida.
Cada vez mis poemas.
Cada vez que cada vez
y así hasta cuándo.
Difícil meta
ésta del ida y vuelta de mis pies y mis manos.
Soy esfera de espejos
a merced del metegol del calendario.
© Bibi Albert
Poema de Miguel Madrid
TU PINTURA
Estás frente a mí
hablando a través
de las formas
y colores del círculo cromático.
Me entrego
en estado virginal,
dejando penetrar
el mensaje de tu obra.
Con humildad busco
en la naturaleza,
concebida por tus fantasías y emociones,
la comprensión de la belleza.
Me alejo unos metros
para apreciarte,
respirar la atmósfera,
el clima creado.
Invade el momento
una inmensa paz,
sedante y misteriosa
sugestión poética.
El paisaje tiene
el encanto de un sueño,
placer profundo,
igual que una música.
Pintor y observador
estamos ahí,
la comunión del artista
con la mirada.
El ir y venir de los sentidos
van envolviendo
la armonía de la vida,
es el clímax.
No serás efímera,
venceré la amenaza latente del olvido,
me seguirás conmoviendo
aunque no te vea.
© Miguel Madrid
Prosa de Myrtha Milella
Tengo tanto desaliento al verte sentado majestuoso y arrogante en los estrados que perfilan el cinturón de mi morada, hasta pienso, que no te abrasaré como aquellas tardes de hastío cuando tu serenidad me arropaba dejando atrás la oscuridad de mi certeza.
Siempre te amé, desde el tiempo en que lamías mis senos incipientes y las aristas de mis curvas adolescentes, donde sentía la tibieza y el cobijo de tu traje de lluvia que adormecían mis espacios que ahora duelen.
No se lo que pasó. -¿Por qué te volviste loco?-. si mis brazos están siempre esperando los tuyo, junto al fluir de mi desamparo que no sabe de orillas.
Me has herido, no solo a mi, también a las gaviotas que perdieron el crepúsculo junto a sus nidos, en el banco de arena.
Sin poder detener el furor de tu desliz , me unjo ante el manto de tus aguas, y te abro las puertas para que sin tropiezos, penetres en mi esencia, y te alejes, cuando hayas saciado los rincones de mi cuerpo, en madrugadas de preguntas.
Dejo una luz encendida ante la bruma de tu arrebato
En tanto… aguardo afuera.
© Myrtha Milella
Poema de Alicia Perrig
INOCENCIA
Alitas de mañana
le crecen en el vientre
del lado de adentro
donde ..... todavía
no se ve
......... nada.
© Alicia Perrig
Poema de David Sorbille
no puedoimaginar nadasin antesamarteen el azulterciopelode nuestrosdeseos© David Sorbille
Poema de Yadi Henao
Clínica de diagnóstico y tratamiento del dolor
(encuesta)
Marque con una X dónde le duele la palabra.
¿Desearía vivir o morir a boca llena de una vez y para siempre?
¿Sufre algún tipo de inflamación en las vocales?
(Si responde afirmativo, especifique si se trata de las cerradas o las abiertas)
¿Puede señalar con claridad y sin titubeos el reumatismo de una consonante?
¿Qué sitio de la vida no le duele?
¿Es capaz de tocar el fémur de su sombra con los dedos de su calma?
¿Suele hacer alguna clase de ejercicios con la punta de la angustia?
¿Conoce los síntomas de la diéresis leve, moderada y grave?
¿Le diagnosticaron insuficiencia vital o diptongo precoz?
¿Cree que su mal es pasajero o es de esos inquilinos que se hospedan en lo eterno?
Si tiene al menos una respuesta afirmativa,
la vida que le duele será extraída sin anestesia. Si prefiere con anestesia
diríjase a la oficina financiera. No se dan créditos.
Para mayores informes comuníquese con el hospicio del dolor.
En caso de no poder hacerlo, sepa esperar o agradecer.
Es posible que hayamos distraído a la muerte.
La tengamos como a usted,
con llamada en espera.
© Yadi Henao
Poema de César Cantoni

21.02.06
(En la playa de estacionamiento)
Iba a arrancar el auto aquella tarde
cuando una mariposa,
que apareció de la nada,
se puso a danzar sobre el parabrisas.
“Es el espíritu encarnado de Chuang Tzu
que prenuncia el estío”,
exclamó mi acompañante.
........................Y yo le creí,
porque basta amar la poesía
para ser sorprendido por algún milagro.
© César Cantoni
Poema de Marián Muíños
Europa celebra los 20 años de la caída del muro de Berlín
7 de noviembre de 2009
Aun yo no había nacido,
pero el muro de Berlín me precedió,
y junto al asombro de la vida
encontré un mundo dividido.
Los -ismos se habían instalado
congelando a la guerra fría.
Nací en un mundo preso
de cárceles fronterizas y también
de bloqueos económicos.
Un mundo de extremos inabordables,
unidos en la competición
de la carrera armamentista.
Armados hasta los dientes,
hoy fetejamos los veinte años
de la caída del muro de la vergüenza.
Y entretanto, otro muro construye
Israel en Cisjordania:
700 km, alambradas de espino,
zanjas, torres de vigilancia.
Palestinos cercados,
olivos confiscados,
y otro muro de infamia.
¿Cuánto ahorraríamos
si en vez de muros
construyéramos caminos
y los transitáramos juntos
para conocernos mejor
y adquirir la sabiduría
de practicar la tolerancia?
Ah! La Sabiduría!!
Esa sí que no les sirve
a los holgazanes
que tiranizan desde sus tronos.
Esa sí que no es
una acción en alza
en las operaciones bursátiles.
¿Hacia dónde caminaremos ahora
para que, repentinamente,
no nos detenga un nuevo muro?
© MARIÁN MUIÑOS
Poema de Luis Calvo
Lo que no fue
Ahora, que hemos descubierto
en palabras el origen del silencio
nuestras almas permanecerán
quietas en el horizonte.
Ya no habrá lugar para la duda
ni miraremos con los mismos ojos
la eternidad de la luz.
El vacío cubrirá las anchas veredas
con su obscuro manto de junio
y dejaremos partir mansamente
las cenizas de aquello que no fue.
Acaso, por los fríos designios
de la razón, saludaremos su vertiginoso
paso hacia el abismo.
Sólo los ángeles nos salvan.
© Luis Calvo
Poema de María Montserrat Bertrán
EL AVE-HIERBA
Las vírgenes petulantes y embriagadas
de viento y cielo
buscan el barro, la lluvia cayendo,
el placer de hundirse
y equilibrar sus pasos sobre la tierra de escarpados bordes,
tierra, nudo de sueños, de piedras
donde la hierba erguida respira con pulmones
de un solo verde, de una sola música por dentro
y debajo de los finos pies,
hierba que deja acariciarse con pisadas diáfanas
adorables de viento
hierba entre encrespadas olas de una mar de piedras
hierba de gracia,
ave de luna
donde la semilla nace,
y hace del verde, viento
y hace del viento, vida
pluma-verde
apoyándose en los impenetrables del mundo.
© María Montserrat Bertrán
Poema de Nerina Thomas
La poesía brilla
se escapa de mi
para plasmarse.
Viaja en primera clase
para llegar
a quien sabe
qué alma
para compartirla.
La poesía es vida,
sueño
tristeza
alegría.
Un sentir siempre
y el poeta
desnuda su alma.
© Nerina Thomas
Poema de Jorge Manuel Herrera
Un día como otro......................... A Carlos F. Ortiz
Una sexoservidora amaga
A sus compañeras con una pistola
Mientras tu lees con calma poemas tristes
Deseando ver cruzar barcos por esta avenida
Hoy la nota roja de Zamora anuncia que te pierdes
Que del reloj haz ido en contra de su dos y cuarto
Salteando puntos de cristal en la fría explanada
Y que del brazo no te ha quedado un sólo segmento
Y yo que tengo necesidad de la noche
Acomodo todo junio debajo de la nariz
Pensando en la puta que nos parió por un instante
Sin sentir la iguana que fuimos a buscar
morada en las cantinas de los libros
que leen los estudiantes por consigna
Ahora esperemos que alguien desde un paracaídas
Venga a consolarnos con vírgenes
Mitad bestia mitad nuestra faz
Para que cuando termine la opera
Unísonos gritemos
Alabada sea la perdición
© Jorge Manuel Herrera
Poema de Alba Estrella Gutiérrez
será en mayo
con un sol de verdad
en buenos aires
un olvido de tilos
se dormirá en mis cejas
calesita de ausencia sin sortija
donde los muertos
escriben su mortaja
y se ovillan en umbrales de miedos
será en mayo
cuando te encuentre
baleado corazón de besos
en buenos aires
© alba estrella gutiérrez
Poema de María Elena Tolosa
Sólo veía el pastoy las ramas que crecían como niños sanos.Se levantaba de la mesa,temblaban los muros con el estruendo,los cerdos osaban el verdecomiéndose las manos de los niños.Podaba el laurelcon la gastada piel de sus manos en sangre, y la envejecida reja se abríacomo un útero expulsando vida.Los domingos se inmolabaen su sacrílega misa.Después, apilando ladrillos,se arreglaba el pelo.Por la noche el pasto se cubría de rocío.Nadie lo sabía.Se desorbitaban los ojos de mi padre.© María Elena Tolosa
Poema de Horacio Laitano
Antes o después............. A la memoria de mi hermana
Ya no hablan
ni siquiera por costumbre.
No murmuran
ni se escudan en palabras.
No se acercan ni se alejan
por las noches.
No respiran
la frescura de la tarde
Ya no cantan ni conversan
en voz baja.
No se encuentran
en los bares ni en la esquina
No preguntan
ni contestan a deshora.
Sólo escriben con el puño
una palabra...
Una vieja palabra
que se quiebra...
© Horacio Laitano
Poema de Roxana Palacios
padre en una caja
imposible la imagen: el hombre parado, muriendo,
vos frente a mí, tus párpados como dos láminas curvas
yo digo que mayo sudaba por fuera de los vidrios,
digo la casa súbita y caliente,
vos entendés lluvia,
yo hablo de ventanas como límite,
hablo de los ojos irrigados, de la urgencia
de las nubes y sus formas, tanto lugar común,
hablo de la taza de café sobre la mesa,
de las manos enormes de mi padre,
digo ramas, polvo, digo árbol hundiéndose en la tierra,
ropa mojada, piso de baldosas, digo cables, paredes con sangre,
entonces vos nombrás a los héroes de la patria
y a mí me da risa y un poco de vergüenza
mi padre ocupa un sitio en esta habitación
al revés de lo que habíamos planeado, padre
en una caja, su nombre en un metal
vos asentís con la cabeza, yo multiplico gente en el café,
salgo a fumar,
los perros tienen un ladrido grave entre las rejas
© Roxana Palacios
Poema de Anamaría Mayol
CUERPO TOMADO Soy mi propio rehén /el pausado veneno del verdugo/ el pacto con la muerte Olga Orozco
Soy mi propio rehén
testigo de lo atroz
protagonista de esta obra mía
Soy cada palabra que no he escrito
cada poema plasmado en los insomnios
cada silencio precipitado hacia el mar
La fuga permanente desde mi misma
Soy mi propio rehén
poblada de desiertos sed y sal
de fachinal grisáceo
de caldenes
y aromos floreciendo
en el patio de la infancia
Soy ese punto ciego en el espacio
que te detiene un segundo
despojo
escombro del olvido
torbellino que rescata pasiones
en el fuego
arrebata a la lluvia su murmullo
conozco
la prisión de lo inasible
mi sombra a veces
transmuta golondrina
la obstinada presencia
del amor en los ojos
el roce inconfundible
de una mano en el alma
Me he desterrado a veces
en la tristeza
otras
he caminado hacia mi propio abismo
he muerto en soledad con otras solas
he surcado sus cárceles
sin testigos ni juicios
sorteado emboscadas
que me tendió la muerte
Soy mi propio rehén
llevo este cuerpo tomado por la luna
lleno de noche y sombras
me reconozco en otras
como un espejo
como si yo no fuese
más que el pretexto
Soy mi propio rehén en la memoria
© Anamaría Mayol
Poema de Mariano Shifman
CUANDO INSPIRA CHET BAKER
El castillo erigido contra el viento cae
y justifica su ser por sus sombras
El llanto solo del huérfano roe
el aliento tentado la noche inicial
Late la promesa del terciopelo,
ya resignada a saberse olvido
Persiste la tibia piedad de la niebla,
mueren tus pétalos sin que los veas
Las lentas sombras que ha sembrado el tiempo
cubrirán los dolores florecidos.
© Mariano Shifman
Poema de María Del Mar Estrella
VINIERON LOS AMIGOS...................a JUAN GELMAN
VINIERON LOS AMIGOS A RESCATAR MI ASOMBRO
TRAÍAN LA TERNURA DE SIEMPRE, DESCUIDADA
ENTRARON POR LA PUERTA DE MIS OJOS SIN LLAVE
CON FLORES DE TERNURA Y SILENCIOS SILVESTRES.
NO ME DIJERON COSAS MEJORES QUE SU ABRAZO
NO FORZARON PREGUNTAS Y NADA ME EXIGIERON.
MIS AMIGOS COMPRENDEN EL LENGUAJE DEL VINO
SABEN QUE EXISTE UN MUNDO EN U8NA SOPLA LAGRIMA.
MIS AMIGOS SO ESOS QUE CRECEN EN EL DIA
Y BPERDURAN MI VASO DE SED AMERICANA
LOS HOMBRES Y MUJERES QUE EMPUÑANDO LOS SUEÑOS
MARTILLAN Y MARTILLAN EL FUTURO DE TODOS.
VINIERON LOS AMIGOS Y ME DIJERON: VAMOS!
AMÉRICA ES LA PIEDRA DE TU HONDA ENTUSIASTA.
AQUI VOY COMPAÑEROS.! DESPIERTEN LOS ABRAZOS
DEL CORAZON QUE SUBE CANTANDO ENTRE
Y JUNTENME LA LAVA DEL DOLOR Y ERL AFECTO
QUE YO VOY CON USTEDES. LA VIDA ES LA PALABRA!
© María Del Mar Estrella
Foto de Gustavo Tisocco
Poema de Teresa Leuzzi (Dragontesa)
ENTELEQUIA
En cada lágrima de cristal
se vuela la angustia.
En cada sonrisa de sol
se entibiece el alma.
En cada árbol,lleno de ramas y hojas
se trepa la infancia.
Así vamos formando
este ser humano:
Creador y Ave
de plumas en abanico de colores.
Pasan las lágrimas,
la sonrisa se torna fría,
el árbol es talado por el otoño...
Mas el Ave se agiganta
fundiendo
su plumaje en Poesía.
© TERESA LEUZZI//DRAGONTESA
Prosa de Sonia Quevedo
PROFANACIÓN
Como todas las noches, el hombre se sentó en su silla en el corredor de la casa; saludó a la abuela que planchaba camisas almidonadas sin imaginar lo que pasaba; recibió el café, y empezó a contar de brujas y fantasmas sus historias.
Separó las piernas al sentarse como lo hacen los hombres, más cubiertas las de él, por una ruana gris; acercó despacio a la mayor de las niñas con escasos cinco años, y reteniéndola entre ellas (sus piernas) medio apretada como si fuese demostración de cariño, muy lento terminó su café, como también, lentamente terminó las intensas historias con bolas de fuego y gritos de aquelarre hasta saciar su aberrante apetito.
Guardaba silencio la pequeña con terror sin pausa, sin entender y menos atreverse a preguntar lo que pasaba; sus hermanitas (tres) igualmente inocentes lo observaban en silencio por debajo de la mesa de la plancha, más asustadas que curiosas por lo aterrador de las historias.
La mayor se estremeció azarada; sintió rodar por sus piernitas algo viscoso, oloroso y terriblemente fastidioso; se separó del hombre entrando inconsolable y temerosa a su habitación oscura, temblorosa y en medio de su inocencia, derramó mares de lágrimas heladas hasta quedarse dormida.
© Sonia Quevedo
Poema de Antonio Pourrere
EPOCA SECA
El agua es vida y paz,
es madre y tierra fértil.
Festeja la abundancia
y se renueva en alma.
Nos abraza en silencio
para partir de nuevo.
© Antonio Cristobal Pourrere
Prosa de Julia Del Prado
Simbad y la mariposa azul
¡Quién me amó! en el sueño, una hermosa mariposa azul que con sus alas tocó ligeramente mi cuerpo y luego ambas nos volvimos doncellas, al toque de una vara de Campanita. Luego íbamos por un camino de bosques dorados de otoño, en ese lugar las dos hallamos a Simbad, que estaba muy lejos de Zanzíbar. Del puerto y del mar. Lloraba y lloraba, su llanto se hizo agua y no sé cómo de repente esos bosques ya no lo eran, sino estaba la mar y Simbad en su barca, donde feliz nos decía adiós.
Desperté luego de este sueño en vigilia, vi a la mariposa azul que se iba por mi ventana y yo volvía a ser la misma, reposaba en mi cama.
© Julia del Prado